El Índice de Producción Industrial (IPI) durante el mes de septiembre ha sido el siguiente: -11,7% a/a sin corregir y -7,0% a/a en la serie corregida. Respecto al mes pasado el dato ha sido del 20,0% m/m, lo que supone el dato más bajo del los últimos cinco años. Los números no invitan al optimismo, ya que los indicadores cualitativos de octubre anticipan también un deterioro de la actividad para los próximos meses. Los sectores con peores datos registrados siguen siendo los bienes de consumo duradero (-21,0% a/a) y bienes de equipo (-17,5% a/a). Estos dos últimos referencias ponen de manifiesto el delicado momento por el que pasa la demanda interna, y en concreto los bienes de consumo duradero, y la inversión empresarial.
Si tomamos el Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) para el cuarto trimestre de 2012 tampoco presenta mejores expectativas. Dicho índice se ha situado en 98,76, lo que supone un retroceso de 1,3 puntos respecto al trimestre anterior. El Balance de Expectativas alcanza los 44 puntos frente a los 40 del trimestre anterior, y por último, dentro de los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE) tenemos el Clima de Confianza Empresarial que sigue siendo desfavorable, ya que solo el 6% de los establecimientos empresariales son optimistas respecto al futuro de su negocio en el trimestre en curso, mientras que un 50% son pesimistas.
Con esta batería de datos sólo cabe esperar un cuarto trimestre del año negativo, dentro de una dinámica de recesión de la demanda interna, la continuación de la senda de consolidación presupuestaria de las administraciones pública, un acceso a la financiación de los hogares y de las empresas complicado, y la pérdida de dinamismo de las economías de nuestro entorno, que perjudica la demanda externa, que hasta ahora se estaba comportando bastante bien.
Si tomamos el Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) para el cuarto trimestre de 2012 tampoco presenta mejores expectativas. Dicho índice se ha situado en 98,76, lo que supone un retroceso de 1,3 puntos respecto al trimestre anterior. El Balance de Expectativas alcanza los 44 puntos frente a los 40 del trimestre anterior, y por último, dentro de los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE) tenemos el Clima de Confianza Empresarial que sigue siendo desfavorable, ya que solo el 6% de los establecimientos empresariales son optimistas respecto al futuro de su negocio en el trimestre en curso, mientras que un 50% son pesimistas.
Con esta batería de datos sólo cabe esperar un cuarto trimestre del año negativo, dentro de una dinámica de recesión de la demanda interna, la continuación de la senda de consolidación presupuestaria de las administraciones pública, un acceso a la financiación de los hogares y de las empresas complicado, y la pérdida de dinamismo de las economías de nuestro entorno, que perjudica la demanda externa, que hasta ahora se estaba comportando bastante bien.
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